El Núcleo Sonoro de Lucía Severino.
El nombre de Lucía Severino para los que somos curiosos de la música uruguaya o ampliamos la búsqueda un poco más allá de ciertos ámbitos, se nos hace conocido, está flotando en el aire y de una manera u otra siempre llegamos a ella. Ya sea por su participación en el megaproyecto Tránsito (quienes merecen un capítulo aparte) o por su obra impresa con nombre y apellido. Con un perfil investigador y multifacético, Lucía no esconde nada a la hora de crear. Va desde ejecutar varios instrumentos, cargarnos de letras con algo de ironía y suspicacia, hasta canciones a corazón abierto, siempre con una muy cuidada producción a nivel de sonido sobre todo. Su voz tiene una técnica bien aplicada (no se si por formación académica o autodidacta, aunque no es trascendente al resultado), así como varios de sus arreglos instrumentales. Es una mujer que cree en su manera de hacer música, esquivando varios estereotipos con los que cargan algunas cantautoras. Su música es madura y sólida pero sin perder el costado experimental. Le gusta mucho trabajar en equipo, rodearse de colegas y sus aportes, como si supiera que este arduo camino de la creación se disfruta más estando acompañada. Esto logra una imagen fuerte que se refleja en su propia obra, esa que se ramifica y se expande, convirtiéndose en un collage sonoro, retazos musicales que esta artista sabe unir a la perfección.
L.S.- Curiosa, laburante y en constante búsqueda.
- Lo más importante es la disponibilidad, tener en mi casa los instrumentos o la forma de grabar ideas rápido para no perderlas. Tener siempre cuadernos, libretas y lapiceras a la mano. Tener días con tiempos largos en mi casa, ordenar el trabajo para que no sea rutinario y me permita disponerme para la creación. Digamos como estar a la caza, alerta. Muchas veces imagino cosas mientras me muevo, camino o manejo, uso la grabadora de celular. Tengo cómo distintas bitácoras depende el día o la ocasión, el papel, la computadora, la grabadora de cel, filmarme con cámara web. Todo para acordarme o poder descifrar luego lo que hago. Espontáneamente a veces o casi siempre hago mejores cosas de las que pienso.
Trabajo mucho de noche, de madrugada. Necesito el silencio.
- Elegí A Flote. Es una de las más nuevas de las que grabé. Forma parte del EP Una, segundo capítulo y se estrena ahora.
- Una profunda tristeza y un momento de conexión con la música para expresar una emoción y dejarla ir.
- Sí. Fui a un programa de radio donde había que cantar algo inédito y la canté. Antes de eso se la mostré a mi hija y a mi sobrino adolescentes y me dijeron que sí, que estaba bien, así que confié.
- Amo el estribillo y el arreglo y cantarlo en vivo, me da mucho placer.
-Nació como un tema folk de guitarra y voz y en la producción apareció esta idea de banda. La versión grabada tiene los dos aspectos, en este momento tan reciente no le cambiaría nada, estoy muy contenta con el sonido. En vivo la banda puede sonar más pesada, con menos recursos de capas de sonido, más cruda y me parece lindo tb.
-Pensé como en opuestos, un Cezanne y un Pollock. Me dá como un retrato cotidiano y una parte más irracional y explosiva. (Buen ejercicio, je)
-Supongo que sí, habrá mucho metido, no lo sé deliberadamente. Dejé fluir mi lado baladistico, me gusta la balada rock o pop y en general la reprimo más, acá se soltó. Pero no tengo referencia en particular. No le doy mucha bola directamente a las influencias, soy de la idea que no hay nada original, lo que hacemos es pasarlo por nuestro tamiz y lo hacemos singular pero las ideas flotan para todos. Tengo tan variadas influencias que es difícil apegarse a algo y entonces hago músicas muy diferentes y todas me gustan y me parecen genuinas, o las siento genuinas, seguramente sean repeticiones o versiones de un montón de cosas o tengan más de lo que me doy cuenta.
- Que me da un poco de vergüenza mostrarla, como que el lado un poco más débil cuesta más.
A Flote, impresión a primera escucha:
Sabiendo de antemano el tipo de artista que voy a escuchar me apresuro a encontrar mis auriculares, algo fundamental cuando la música viene enriquecida de arreglos. Presiono play.
Guitarras con mucho aire y un sonido de voz sutil tarareando algo casi imperceptible me invitan a agudizar el oído. El sonido en general está muy cuidado y dotado de cierta cercanía que me hace sentir como si estuviera en la misma habitación con los músicos, escuchando lo que Lucía tiene para cantarnos y lo que con voz calma expresa. De esa manera me hace empatizar, creer en lo que dice, acompañarla en ese sentimiento que viene desde un lugar hondo. Cuando creo intuir el rumbo que va a tomar la canción un efecto de sonido la rompe, la transforma en otra cosa y de repente se convierte en la fórmula perfecta de una balada pop rock rápida. Buenos arreglos instrumentales y vocales, con prolijidad, encajados en el lugar y orden correcto le dan una gran contundencia y refuerzan la parte emocional de la letra. Aparece un solo de guitarra que termina de cerrar ese efecto de liberación y me inyecta de cierto optimismo, todo lo redondea un estribillo que me suena conocido aunque sea la primera vez que lo escucho, eso es mérito de lo bien aplicada que está la fórmula que antes mencionaba. Con naturalidad un pasaje de acordes hace que ese torrente musical vuelva a su cauce, ese de tono bajo y cercano, que me regresa a bucear en lo profundo de mi mismo pero con la sensación de que finalmente estoy llegando de a poco a respirar el aire de la superficie. Voy distinguiendo nuevamente la claridad de la luz, aunque esta vez con la certeza de que a partir de ahora la carga se ha vuelto un poco más liviana.
Escuchá A Flote aquí :
https://open.spotify.com/track/1AaBkUyO18Vm4u1VrQPP6a?si=0c3da36077864bcf
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