El Núcleo Sonoro de Nicolás Kort.
Al sentarme a escribir para contarles un poco quien es el invitado en esta nota me invade una certeza que hasta ahora solo estaba en mi mente, Nico Kort es un personaje. No solamente porque es un nombre artístico sino también porque para mi él es un concepto, algo que a raíz de la casualidad (o no) fue creado para ser mostrado al mundo a través de canciones. Hace muchos años que lo escucho cantar, recitar poesías, leer sus ficciones o simplemente tocar la guitarra en su grupo de hermanos Sucia Esquina. Quienes alguna vez hayan interactuado con Nico saben que es un amante de la vida, un ser de una energía contagiosa, un tipo sensible con el cual podés pasar horas hablando de música, literatura, cine o el partido de fútbol del Domingo, porque se le escapa por los poros lo mucho que aprecia la interacción con los demás, la necesidad de entender que detrás de cada palabra hay otro ser y eso para él siempre es un insumo artístico. Estamos frente a un cantautor que muta sus formas y las de sus canciones solamente con el fin de entregarse a la belleza, esa que atesora y defiende a ultranza con cada uno de sus versos, guitarra en mano.
Escribió para El Nucleo Sonoro lo siguiente:
E.N.S.-Definite como artista en una frase.
N.K- "Artesano de canciones"
- No tengo manías o rituales, algunas canciones sencillamente nacen mientras juego con la guitarra y otras parten de una idea, una imagen, o algún sentimiento o emoción que esté necesitando bajar a tierra. Generalmente la semilla de una canción la siembro en algún rincón iluminado de la casa, jugando con la guitarra. Normalmente compongo primero la procesión de acordes y luego voy tarareando posibles melodías, por último voy poniéndole palabras a esa melodía y siempre escribo las letras en papel, para mi el cuaderno y la libreta se podría decir que son accesorios irremplazables del modus operandi al momento de componer.
- Elegí "Gente por las calles", que es una canción vieja de mi repertorio ya, pero con la que mantengo un vínculo muy cercano hasta el día de hoy, La compuse en 2017 y se puede escuchar en youtube.
- Como muchas de mis canciones, la chispa que dio origen a ésta, fue la química corporal, el deseo, el encuentro, el calor de la energía producida por una experiencia de contacto afectiva. Dejar expresada, plasmada una emoción profunda e íntima, y llevarla a un plano compartible. En este caso es una canción que manifiesta empatía por la gente, la belleza de ir caminando por una calle en otoño e ir apreciando lo maravillosa que puede ser la vida, y lo afortunados que somos de poder compartirla con otras personas. Sonreírle a alguien por la calle, ver los diferentes tipos de movimientos al caminar, hacer contacto visual, saludarse, abrazarse, respirar profundo y no sentirse solo. Creo que en estos momentos carentes de encuentro y de contacto físico, no debemos olvidar nuestro ser colectivo, nuestra conciencia como organismo plural, y la canción habla de eso de alguna manera.
- En ese entonces vivía en un apartamentito en la Curva de Maroñas, no recuerdo exactamente a quién se la mostré por primera vez, pero si recuerdo de organizar una cena en casa con amigos y amigas, en la cual entre otras, sonó Gente por las Calles. Debo confesar que soy pésimo con los recuerdos detallados a ese nivel, mi memoria cronológica y espacial se ve afectada casi siempre por bifurcaciones y nebulosas. Pero me quedan muy latentes las emociones, y recuerdo que hubo una hermosa energía en la casa aquella noche.
-"Son como noctilucas que encienden sus luces siempre que las tocas"
La letra de esta canción está muy cargada de metáforas apoyadas en la naturaleza, hago referencia a esta frase en particular, porque recuerdo que Santi (cantante de Sucia Esquina), un gran amigo, hermano de la vida y colega, destacó que haya podido poner la palabra "noctilucas" en una canción y que no se me haya ido al demonio la letra! Cabe destacar que ya lo había hecho Jorgito Drexler antes que yo, jaja...
- La canción fue grabada en un par de horas, en Sala Zeta, el estudio de otro hermoso amigo, productor y músico también, Martín Zabala. La grabamos en dos patadas. Tiene dos guitarras electroacústicas, voz y unos coritos que grabé yo mismo también. Quedó registrada en su forma original, es decir como nació. Eso hace que cuando la escucho, me sienta muy cómodo porque no tiene aderezos especiales ni arreglos super elaborados. Soy minimalista en ese sentido y disfruto de escuchar una canción desnuda. De todos modos, algún día me gustaría saber cómo sonaría con banda. En vivo la toco igual a la versión grabada, aunque nunca me censuro la posibilidad de transformar un poquito las melodías vocales originales, al momento de tocar en vivo.
-Voy a llevarlo al plano de la pintura, ya que me costó mucho encontrar una peli que pueda ser compatible analógicamente con la canción. Si tuviese que llevarla a la pintura, pienso en tres obras; Almuerzo de remeros de Renoir, Alegoría de la Primavera de Botticelli y El Jardín de las Delicias de El Bosco. En la primera se puede ver a un grupo de gente copada en un almuerzo en algún paraje con entorno natural, se ve a la gente conversando y disfrutando de un hermoso día, acompañados de bebidas espirituosas y uvas, que son símbolo de lujuria y hedonismo. En la segunda, se ve a un grupo de mujeres celebrando la llegada de Venus, la diosa del amor, entre unos árboles de naranja y como todos sabemos Venus gobierna el mundo de los placeres. Y por último El Jardín de las delicias ya que el concepto de belleza puede variar según las subjetividades personales.
-Tengo un mar de artistas que han influenciado mi obra compositiva, creo que esta canción en particular, al tener un carácter folk, puede verse influida por Dylan, Calamaro, y Sam Beam. En general mis canciones son bastante eclécticas en estilo e influencias.
- El día que la compuse, recuerdo que a la noche fui a una fiesta/baile de la diversidad, en algún recinto céntrico que no recuerdo, como casi todo el resto de la noche...
...
Miro por la ventana y todavía está el sol brillando. Creo que es una buena ocasión para escuchar al Sr. Kort cantar. Me pongo cómodo y presiono play.
Los primeros acordes se sostienen en el aire, como una especie de llamado de atención. De cierta manera me pide que me concentre en lo que se viene. Rompe la voz de Nico con la línea que da nombre a la canción. No vamos a encontrar sutileza melódica, ni un timbre aterciopelado en su cantar, y eso es lo que le da naturalidad, encanto y presencia a la canción. Se transmite fuerte y claro el mensaje y la intención, esto es bastante más importante que un color de voz trabajado o de conservatorio, además es algo que se adquiere viviendo y sintiendo lo que se tiene para decir. Los coros apoyan las ideas y le dan un poco más de cuerpo a las metáforas. Los versos repiten la línea melódica pero con cierta particularidad, esa que se da al elegir correctamente cada palabra por su sonoridad. Si bien las guitarras son las dueñas de la base sonora, no está ni cerca de ser una canción "fogonera", tiene ciertas gotas de nostalgia mezcladas con anhelo que la colocan en otro sitio. Estamos frente a una composición llena de frases dignas de enmarcar o anotarlas en un papel para recurrir a ellas en cualquier otro momento, cuando necesitemos contagiarnos de ganas de abrazar a otro o inclusive a nosotros mismos. La canción termina en el mismo plan con el que comenzó, que supongo que no es otro que admirar la simpleza de la vida, sin artilugios ni brillos innecesarios. Creo, además, que la frase final resume a la perfección la sensación que nos queda vibrando en el cuerpo y también sintetiza bastante bien gran parte de la obra de Nicolás: "Estar dispuesto a arriesgar.."
Escuchá "Gente por las calles" aquí :
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