El Núcleo Sonoro de Ana Arioni.
Ana Arioni es una compositora novedosa, directa y su obra es mas que nada de corte autorreferencial. Ésta preciada combinación de talentos logra que sus canciones se vean envueltas en una sinceridad transparente y creíble. Ella no se queda en la metáfora disfrazada o filtrada por un personaje, sus letras manejan una dosis justa de sarcasmo que combinado con cierta confrontación a algunos dilemas propios de la vida, pero filtrados por una mirada adulta, acompañan a la perfección su voz y lo que nos quiere transmitir. Ese es por ahora un lugar que le queda bastante bien y dónde parece sentirse cómoda y segura. Se encarga entre otras cosas de tocar el piano, cantar y mostrarnos paisajes sonoros en Película Mala, su actual banda, dónde sus composiciones se tiñen de power pop y soft rock con cierto toque noise. El arte de transformar una historia personal en canción y hacer que se vuelva interesante para quien la escucha no es una labor nada sencilla, aunque Ana lo haga parecer muy natural. Es una artista que ofrece muchas cosas para escuchar y analizar, su costado mas pop se mezcla con otras caras y referencias que hacen muy dinámicas sus creaciones y nos nutre de esa renovación tan necesaria en el mapa sonoro de la ciudad.
A las preguntas de El Núcleo Sonoro le dió estas respuestas:
- Me resulta muy útil pensar desde un ejercicio, sobre todo luego de haber hecho el taller de canciones con Gonzalo Deniz. De otro modo, muchas veces han surgido canciones a modo de chiste por audio de whatsapp cantado con el piano.
-Aire te estoy hablando está en todas las plataformas, Spotify, YouTube, Bandcamp, etc.
- En conversaciones con Santiago Pepe, muchas veces hablamos sobre "querer sonar como alguien". Porque es cierto que la música que a una le gusta y escucha, no siempre se parece a lo que termina saliendo. Muchas veces siento que mis canciones son más un licuado de toda la radio que escuché cuando era chica y de adolescente, pero no siempre logro absorber cosas de la música que escucho ahora. Entonces este fue un poco un ejercicio de sentarse a componer algo parecido a unas canciones que estaba escuchando mucho en ese momento.Con respecto a la letra, es una historia real en la que me burlo un poco de haberme sentido tan mal en el primer día de un viaje.
- Probablemente fue a Maia Alzuaray, la primera bajista de mi banda, antes de algún ensayo.
-El puente "Aire, me estás fallando, no estás llegando, te estoy hablando." Me la jugué en lo musical, porque los arreglos en los coros son difíciles de cantar y los versos que siendo tan parecidos siempre temo olvidarme. Además hay como un guiño a Jaime Roos y al hecho de que yo no escucho Jaime Roos.
-En vivo siempre hacemos mucho ruido al final y es un momento muy liberador y además la tocamos unida a Película Mala. Siempre me gustaría tener más ruiditos o instrumentos que generen más colchón de sonido, agregar sintes y coros, pero cada instrumento implica pistas y presupuesto para grabar y mezclar. Además cuando uno produce su propio material llega un momento de saturación en el que es difícil saber si cabe agregar cosas o si el trabajo ya está bien como está. Tampoco es cuestión de agregar por agregar, pero cuando escucho detalles en canciones de otros siempre me resulta maravilloso.
-Sería una buena película, en una ciudad extranjera con un primer momento de emoción por el lugar nuevo. Luego el desarrollo de drama y suspenso y miedo al malestar, la soledad existencial y la locura. Finalmente, un final positivo en el que hay cosas aprendidas, experiencias vividas y felicidad por haber podido superar la crisis y seguir en ese lugar nuevo y extranjero.
-Definitivamente en esta canción la influencia fue buscada intencionalmente. Hay un poco de Little Child de Alex Chilton y otro poco de Felicity de Orange Juice. Qué mal de mi parte solo mencionar influencias masculinas...
-Con respecto a la letra, quizás no es tan obvio que es una historia en la que tengo una crisis y termino en el hospital, aunque para mi es evidente si uno escucha y entiende español. En lo musical creo que ya conté, es un poco un collage de otras cosas, con la intención de lograr sonar más a algo que me gusta ahora que a cosas que escuchaba en los 90.
Habiendo terminado la rutina diaria y repasando mentalmente algunos
conceptos sobre esta artista, fui preparando el terreno para encontrarme
mano a mano con la canción elegida. Así que cerré los ojos y apreté el
botón de Play.
Se abre el telón y una nítida base de guitarras
"clean", teclados y un buen juego entre el bajo y la batería nos pintan
la escena para que la voz de Ana (con cierta madurez en el timbre)
comience el relato. Con una sonoridad entre vintage y moderna
(característica del indie post 2000´s) la tonalidad y la melodía se
vuelven un poco descontracturadas, quizás para equilibrar con una letra
que cuenta una situación algo caótica. Hay un puente a base de Toms que
se repite entre verso y verso pero esta vez le da la entrada a un
estribillo que oscurece un poco la canción, con un interesante arreglo
vocal que logra una especie de modulación en el espacio. Me genera esa
sensación de que algo no está del todo bien o que en cualquier momento
cualquier cosa puede fallar. Así vamos transitando ésta anécdota hecha
canción, juntando un mix entre ansiedad y una frágil calma, hasta que el
final casi que confirma mi teoría y la mezcla de "ruidos", distorsiones
y disonancias nos revela esa tensión que estuvo agazapada en segundo
plano, esperando el momento para hacer su entrada triunfal. Una obra
bien lograda que nos lleva todo el tiempo caminando por una
cornisa, sin protección y un tanto despreocupados. Eso sí, de a ratos
conscientes del peligro y esperando que al menos esta vez nuestro propio
aire nos escuche.
Escuchá Aire te estoy hablando aquí:
https://open.spotify.com/track/0mEA9kBK29hCh5dfMjKIUM?si=e38eb6163dac4641
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